miércoles, 24 de abril de 2013

La ordenación pesquera exige un nuevo régimen tributario sin subsidios


Antonio Ramírez
ardesperu@hotmail.com

Abril-2013

Que expliquen al país los que pagan de impuestos sus empleadores

El D.S. N° 005-2012, más que norma de discordia, debería ser visto en un horizonte de largo plazo, como la gran oportunidad para alcanzar una radical modernización de la pesca en nuestro país y que empeñe a la administración pesquera y a las empresas industriales, en la búsqueda de procedimientos y tecnologías que procuren la ocupación plena del mar peruano, en pos de la explotación eficiente y sostenible de todas sus pesquerías, con capacidad de hacer del sector, uno o tal vez, el más importante de la economía nacional.

Desgraciadamente hoy en día, la actividad de la pesca en el Perú es mono específica, se encuentra sobre invertida y sobreexplotada en más de un 200% y si apenas aporta el 1% del producto nacional, puesto que, en su mayor parte se limita a exportar una materia prima(como harina de pescado) y en base a una especie, que constituye un enlace clave en la secuencia trófica y biótica de la rica biodiversidad de nuestro mar y que significa todo un potencial, para el futuro de nuestra gastronomía y de la seguridad alimentaria de millones de peruanos.

En el caso de la pesca peruana, como es posible, que siendo “los impuestos la cuota, la parte de su riqueza, que los ciudadanos dan obligatoriamente al Estado y a los entes locales de derecho administrativo para ponerlos en condiciones de proveer a la satisfacción de las necesidades colectivas”. Siendo académicamente definido así el pago de los impuestos, con legítimo derecho debemos preguntarnos: ¿Cómo es posible, que los industriales pesqueros que se benefician de un bien público como los peces, luego de devoluciones internas de impuestos a través de cheques y Notas de Crédito Negociables, Drawback resulten exonerados del pago de tributos al fisco y contrariamente subsidiados e incentivados con altísimas sumas millonarias, tal y como lo explicaremos más adelante.

Si analizamos de forma muy sencilla, el período comprendido entre los años 1988-2012, según fuentes de SUNAT, las exportaciones pesqueras alcanzaron un total de S/. 79,827´780.300.00, por lo que se pagó el Impuesto a la Renta de Tercera Categoría por harina y aceite de pescado el monto de S/. 1,673´200.00 (2.096%) y asumiendo que la devolución de Tributos Internos por Harina y Aceite de Pescado alcanzó la suma de S/. 2,124´000,000.00; en tanto que la cifra devuelta por el fisco por Conservas de Pescado asciende a la suma de S/. 4.524´300.000.00, la devolución al sector pesca asciende en total a S/. 6.648´300.000.00 millones de soles y con lo cual queda demostrado, que todos los peruanos estaríamos subsidiando o privilegiando con dineros públicos al sector pesquero, con la cantidad de S/. 5.065´000.00 millones de soles. Ver Revista Pesca-Marzo-2013, pag.9: http://larevistapesca2013.blogspot.com/

Lo expuesto; explica entonces,  la razón del porque en nuestra pesquería exista sobreinversión y sobreexplotación, caos, desorden, pesca negra, lavado de activos, corrupción y un afán sin límites por seguir depredando y lucrando mercantilistamente con la protección del Estado, de un recurso que hoy por hoy resulta clave para desarrollar la pesquería en el Perú.

Por lo tanto, con el D. S. N°005-2012-PRODUCE, hay una oportunidad, dolorosa tal vez, pero promisoria para que los empresarios peruanos de la pesca, muestren al pueblo del Perú, su imaginación y creatividad para transformarse verdaderamente en una industria manufacturera de vanguardia en el desarrollo nacional y mundial.