Antonio Ramírez
ardesperu@hotmail.comAbril-2013
El D.S. N°
005-2012, más que norma de discordia, debería ser visto en un horizonte de
largo plazo, como la gran oportunidad para alcanzar una radical modernización
de la pesca en nuestro país y que empeñe a la administración pesquera y a las
empresas industriales, en la búsqueda de procedimientos y tecnologías que
procuren la ocupación plena del mar peruano, en pos de la explotación eficiente
y sostenible de todas sus pesquerías, con capacidad de hacer del sector, uno o
tal vez, el más importante de la economía nacional.
Desgraciadamente
hoy en día, la actividad de la pesca en el Perú es mono específica, se
encuentra sobre invertida y sobreexplotada en más de un 200% y si apenas aporta
el 1% del producto nacional, puesto que, en su mayor parte se limita a exportar
una materia prima(como harina de pescado) y en base a una especie, que
constituye un enlace clave en la secuencia trófica y biótica de la rica
biodiversidad de nuestro mar y que significa todo un potencial, para el futuro
de nuestra gastronomía y de la seguridad alimentaria de millones de peruanos.
En el caso de la pesca peruana,
como es posible, que siendo “los impuestos
la cuota, la parte de su riqueza, que los ciudadanos dan obligatoriamente al
Estado y a los entes locales de derecho administrativo para ponerlos en
condiciones de proveer a la satisfacción de las necesidades colectivas”.
Siendo académicamente definido así el pago de los impuestos, con legítimo
derecho debemos preguntarnos: ¿Cómo es posible, que los industriales pesqueros
que se benefician de un bien público como los peces, luego de devoluciones
internas de impuestos a través de cheques y Notas de Crédito Negociables, Drawback
resulten exonerados del pago de tributos al fisco y contrariamente subsidiados
e incentivados con altísimas sumas millonarias, tal y como lo
explicaremos más adelante.
Si analizamos de forma muy sencilla,
el período comprendido entre los años 1988-2012, según fuentes de SUNAT, las
exportaciones pesqueras alcanzaron un total de S/. 79,827´780.300.00, por lo
que se pagó el Impuesto a la Renta de Tercera Categoría por harina y aceite de
pescado el monto de S/. 1,673´200.00 (2.096%) y asumiendo que la devolución de
Tributos Internos por Harina y Aceite de Pescado alcanzó la suma de S/.
2,124´000,000.00; en tanto que la cifra devuelta por el fisco por Conservas de
Pescado asciende a la suma de S/. 4.524´300.000.00, la devolución al sector
pesca asciende en total a S/. 6.648´300.000.00 millones de soles y con lo cual
queda demostrado, que todos los peruanos estaríamos subsidiando o
privilegiando con dineros públicos al sector pesquero, con la cantidad de S/.
5.065´000.00 millones de soles. Ver Revista Pesca-Marzo-2013, pag.9: http://larevistapesca2013.blogspot.com/
Lo expuesto; explica entonces, la razón del porque en nuestra pesquería
exista sobreinversión y sobreexplotación, caos, desorden, pesca negra, lavado
de activos, corrupción y un afán sin límites por seguir depredando y lucrando
mercantilistamente con la protección del Estado, de un recurso que hoy por hoy
resulta clave para desarrollar la pesquería en el Perú.
Por lo tanto, con el D. S.
N°005-2012-PRODUCE, hay una oportunidad, dolorosa tal vez, pero promisoria para
que los empresarios peruanos de la pesca, muestren al pueblo del Perú, su
imaginación y creatividad para transformarse verdaderamente en una industria
manufacturera de vanguardia en el desarrollo nacional y mundial.
