miércoles, 25 de noviembre de 2015

EL MAR, LA PESCA Y EL NIÑO: ¿UNA AGENDA PENDIENTE EN PLANES DE GOBIERNO?


Antonio Ramírez
ardesperu@hotmail.com

En el umbral del bicentenario como república,  en el  tópico del  mar peruano, la pesca, la acuicultura, los climas, los  fenómenos naturales y el desarrollo; muy poco, casi nada tenemos los peruanos de que enorgullecernos, ni un proyecto, ni un plan que nos conduzca a una visión de país con seguridad alimentaria y nutricional, menos el desarrollo como país pesquero y acuícola. Solo caos, desorden, dejadez, corrupción e indiferencia,  mucho egoísmo y mezquindad, de grandes y chicos  por depredar y exterminar todo signo de vida que ofrezca lucro desmedido y rápido.

Allende  desde tiempos inmemoriales “el mar peruano” constituyo una formidable despensa alimentaria en flora y fauna,  que la convirtió  en uno de los mares más ricos del planeta. Sobre el particular, los antiguos peruanos y los del Tahuantinsuyo, aprovechaban el sol del verano para preparar el “charquicán” de anchoveta que se secaba con los rayos solares, se empacaba conveniente y se distribuía por todo el territorio, asegurando así el suministro permanente de proteína animal para la población.
Hace miles de años y en el acometimiento y prevención del fenómeno El Niño; nuestros ancestros nunca  ocuparon para sus viviendas y cultivos, los cauces de los ríos en estiaje, menos los lechos de los ríos secos, tampoco las partes bajas e inundables, no solo conocían el territorio, sino que lo dominaban,  lo atravesaban de oriente a occidente y viceversa, con mayor facilidad que de sur a norte, aunque la puna siempre ha servido para desplazarse longitudinalmente, pudiendo pasar de un valle a otro. Los viejos caminos eran por las crestas de los contrafuertes andinos, nunca por el fondo de los valles, cuando observamos desde el aire la vertiente occidental de la cordillera, se puede apreciar en los días sin nieblas y sin nubes, como hasta hoy,  se destaca el charquinani o camino andino para peatones y llamas con su carga. Los remotos senderos recorren los andes, casi en línea recta, subiendo y bajando ligeramente para pasar de una cresta a otra, de una divisoria a otra, sin acercarse nunca a la vertiente escarpada, por la cual, es imposible caminar, ni al fondo de las quebradas por las cuales se precipitan los huaicos destructores en las épocas de lluvias; así nos lo describe el maestro  Javier Pulgar Vidal en su libro:La Regionalización Transversal del Perú”.

 Es así y en el camino de construcción de la imprescindible “Agenda Pendiente” encontramos, que desde la creación del Ministerio de Pesquería, en el año de 1970,  como ente orgánico y rector del Estado Peruano en materia de administración y aprovechamiento de la extraordinaria biodiversidad en fauna y flora existente en nuestro mar, ríos y lagos; la actividad pesquera, jamás ha contado ni cuenta a la fecha,  con una política de estado que afirme los preceptos de su carta constitucional en relación a su marco jurídico y sobre todo en la prioridad de su aprovechamiento por parte de las poblaciones ribereñas y en especial el consumo de pescado de todos los peruanos.

Las administraciones gubernamentales que se han sucedido desde su creación, nunca han realizado un inventario prospectivo que sirviera como herramienta de gestión para la construcción de los escenarios de inversión que permitieran  asegurar y garantizar la nutrición y la seguridad alimentaria de nuestros connacionales, así como también de una canasta de productos exportables que afirmen su desarrollo, tanto de la pesquería, como de la actividad acuícola. Tampoco se ha realizado un balance crítico y constructivo de los aciertos y fracasos en que sistemática y endémicamente se ha incurrido. El trágico resultado como consecuencia de una pesquería industrial sobre dimensionada; es que todos hemos perdido, tanto así, que al día de hoy, tenemos un mar empobrecido y casi colapsado, su especie principal, la anchoveta, eslabón fundamental de su cadena de vida ha sido depredada y va camino a su extinción, la ancestral pesca artesanal en el abandono total y ralentizada, con stocks mínimos de peces y cada vez más pequeños,  porque no se les permite crecer y reproducirse, una población de aves guaneras, otrora productoras del guano y generadoras de una de las épocas falaces más ricas de la historia del Perú en lo económico y financiero; reducidas a un ridículo 5% y condenadas a la desaparición o extinción, porque egoísta y mezquinamente les arrebatamos el alimento, condenándolas a la muerte sistemática por inanición y en la inminente tragedia del rico mar peruano a punto de convertirse en mito o leyenda.

Ante este sombrío y desconcertante panorama, los peruanos ingresamos a la campaña electoral para elegir nuevas autoridades que dirigirán los destinos del país en el periodo 2016-2021. Esperamos que los candidatos y el ganador de este proceso, exhiban ante los electores y el país, “un Plan Prospectivo para la pesca y la acuicultura” que ponga fin al desorden, la corrupción y la insostenibilidad de la totalidad de la pesquería nacional, que promueva con técnicos y especialistas, la superación de esta “agenda pendiente” y por fin, que facilite y promueva en beneficio de los pescadores y consumidores, pesquerías ordenadas y sostenibles, con capacidad plena de ocupación de los 906,454 KM² y de producción local y de exportación en valores superiores a los 20 mil millones de dólares en términos anuales y la generación de más de un millón de puestos de trabajo; lograr que el patrimonio genético superior a más de 3300 especies de peces, mamíferos marinos, moluscos, aves, y flora marina compuesta de algas y micro algas; se conviertan en un valioso potencial nutricional, alimentario, gastronómico, industrial y farmacológico; propiciar que sus 3080 km de los bordes costeros de su largo litoral, inclusive espacios de mar abierto, se constituyan  en enormes potenciales para el cultivo y crianza de peces, moluscos y algas a nivel intensivo; incluyendo las 262 cuencas hidrográficas y sus más de 12000 lagos y lagunas que existen en el espacio continental, promoviendo al Perú como uno de los primeros países en desarrollo pesquero y acuícola del planeta; 

Considerando que, el mar provee más del 80% del oxígeno que respiramos, que las corrientes y los vientos determinan la calidad y riqueza de sus ecosistemas a través del plancton que arrastran; pero sobretodo, el mar es fundamental para conocer mucho más sobre la evolución del clima e inclusive sus fenómenos recurrentes, como lo son El Niño, las ondas Kelvin y sus impactos sobre el territorio, proponemos como tema de agenda  que sus 21 islas y 11 puntas existentes en las proximidades de su largo litoral, sean reconocidos  como  santuarios de vida e intangibles para la pesca, en un radio no menor de las cinco millas y de laboratorio científico natural, para que nos prodiguen el guano de islas, el más importante fertilizante orgánico para impulsar la agricultura del futuro, y en cuanto a las especies de peces de alto valor comercial, que estos sirvan para repotenciar los nuevos escenarios para la apetecida actividad turística de avistamiento de aves y mamíferos marinos, de una gastronomía nacional, ya reconocida, como la más variada, exquisita y exigente a nivel mundial, generando espacios de más oportunidades de inversión, empleo y riqueza y en el caso de laboratorio científico, para hacer seguimiento a las anomalías térmicas de nuestro mar y sustentar políticas eficaces de prevención de desastres. 
 
Finalmente y estando a tan solo ocho meses del advenimiento de una nueva administración gubernamental, cuyo reto ha de ser corregir rumbos y poner la proa hacia al Bicentenario Fundacional de la República también es conveniente considerar; la urgente creación de un Ministerio de Pesca y Acuicultura, cuyo rol esencial será,  facilitar y promover la inversión privada, la erradicación del caos, el desorden y la corrupción, sobre todo en base a criterios precautorios y de sostenibilidad. El hacerlo es imperativo y no optativo, mañana puede ser demasiado tarde y catastrófico para el país y en particular para las generaciones que vendrán.

lunes, 2 de noviembre de 2015

La inoperancia de IMARPE y la crisis de la pesca nacional


Antonio Ramírez C.

                                                          
                              51 años al servicio de la depredacion del mar


Su historia.- El Instituto del Mar del Perú (Por sus siglas conocido como IMARPE) fue creado por Decreto Supremo Nº 21 del año 1964, a través de la fusión del CONSEJO DE INVESTIGACIONES HIDROBIOLÓGICAS” y el “INSTITUTO DE INVESTIGACIONES DE RECURSOS MARINOS”, al crearse el Ministerio de Pesquería  en 1970, el IMARPE  fue adscrito a dicho sector como un Organismo Público Descentralizado, “funcionando con autonomía científica, técnica, económica y administrativa”, en la actualidad está regido por el D. L. Nº 095 del 27.05.81; como ente rector de las Investigaciones Científicas y Tecnológicas del Mar, de las Aguas Continentales y sus recursos vivos. El IMARPE no ejerce funciones de fiscalización, inspección o control, siendo su labor estrictamente científica y técnica.
La finalidad y objetivos señalados en su ley orgánica son: liderar las investigaciones científicas y tecnológicas en forma oportuna y de calidad, que contribuyan al mayor conocimiento de los recursos pesqueros y su ambiente; para promover la conservación de los ecosistemas acuáticos, su biodiversidad y uso sostenible: asesorando al Ministerio de la Producción – PRODUCE, bajo un enfoque ecosistémico para la toma de decisiones referidas al ordenamiento y regulación de las pesquerías, de la acuicultura y conservación del ambiente, en concordancia con los lineamientos del Sector Pesquero. En igual forma, el IMARPE preside el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno "El Niño" – ENFEN, sumándose a un esfuerzo conjunto de investigación con otras instituciones nacionales para investigar el Fenómeno "El Niño", así como otros factores de variabilidad propios del mar peruano.

La negligencia y/o inoperancia del IMARPE de los bienes naturales nacionales no cautelados

Considerando que, los ámbitos naturales de competencia e intervención del IMARPE, según ley, lo constituyen los  906,454 KM² del mar peruano, sus 3.080 Kilómetros de bordes costeros, las 21 islas y 11 puntas guaneras –contradictoria e irracionalmente transferidas a PROABONOS- MINAM. También las 262 cuencas hidrográficas y los 12 mil lagos y lagunas existentes en el espacio territorial continental y que en conjunto y bajo la cautela de IMARPE acogen  a más de 3300 especies de peces, en especial “la anchoveta” base de la cadena trófica, mamíferos marinos, moluscos, aves, y flora marina compuesta de algas con un valioso potencial nutricional, alimentario, gastronómico, industrial y farmacológico, caracterizando de esta manera  la rica biodiversidad existente en el mar peruano.
Sobre el particular y en forma concluyente, se debe señalar o denunciar, que el IMARPE desde su creación ha sido un organismo inoperante y poco confiable, casi siempre sometido al criterio irracional y político del Ministro de turno (Pesquería, hoy Produce),  para satisfacer los intereses de una pesquería irracional de anchoveta, sobredimensionada en flota y en fábricas, proclive a prácticas de pesca negra e ilegal, por tanto; al IMARPE, jamás le ha interesado o se le ha permitido incidir según sus facultades orgánicas y legales, el promover la conservación de los ecosistemas acuáticos, su biodiversidad y uso sostenible; tampoco son tomadas en cuenta sus recomendaciones o asesoramiento  al Ministerio de la Producción – PRODUCE, para un enfoque ecosistémico y de pesca responsable para la toma de decisiones referidas al ordenamiento y regulación de otras pesquerías, de la acuicultura, ni la conservación del ambiente con respecto a la contaminación del mar, ríos, lagos y lagunas, en estricta concordancia con los lineamientos de desarrollo nacional y del Sector Pesquero.
Que así mismo, al ejercer la Presidencia del Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno "El Niño" – ENFEN, en un esfuerzo conjunto de investigación con otras instituciones nacionales y regionales para investigar este fenómeno recurrente; así como otros factores de variabilidad propios del mar peruano, le alcanza la primerísima responsabilidad. En cuanto al fenómeno “El Niño” presente entre nosotros hace miles años; en el medio siglo de existencia que tiene el IMARPE, muy poco o casi nada se tiene por  valorar o rescatar, solo alarmismo entre la población y sesgo en sus informes para favorecer la pesca de la anchoveta.

La nueva crisis de la anchoveta y la responsabilidad de IMARPE

Que, como sistemática negligencia en las que ha incurrido IMARPE, se suma a la larga lista de yerros, el Informe del Crucero de Evaluación 1508-10, de la biomasa de anchoveta existente en la Región Norte-Centro del  mar peruano al mes de Setiembre del 2015, en donde se notifica el hallazgo, de que solo se han encontrado 3.38 millones de toneladas;  señalando también en  el Informe, que la estimación de la biomasa observada, fue reducida, discontinua y heterogénea, con un ligero desplazamiento hacia el sur y un notable acercamiento a la costa y la profundización del recurso desde el otoño del presente año. Esta irresponsable negligencia se debe a la reincidencia del IMARPE de insistir o permitir su pesca, aun sabiendo que los stocks de la anchoveta ya se presentaban en situación crítica, por cuya razón se suspendió la segunda temporada de pesca del año 2014, puesto que, en el Crucero de Investigación realizado en el mes de Octubre 2014, solo se halló una biomasa de apenas 1. 5  millones de toneladas; no obstante la gravedad de lo señalado, el IMARPE durante el primer semestre del 2015 autorizo una cuota de pesca de 3 millones de toneladas debido a la presión de la industria harinera. Ver: http://peru21.pe/economia/peru-fenomeno-nino-redujo-biomasa-anchoveta-15-millones-toneladas-2203747

Urge tomar acciones correctivas para evitar el colapso de la pesca nacional

Ante la situación de eminente colapso de la pesca nacional, debido a los bajos y críticos stocks de la biomasa de anchoveta, las anomalías térmicas en el mar peruano, es urgente proponer las siguientes acciones:
§  Suspender para todos sus efectos la pesquería de la anchoveta hasta lograr la recuperación de su biomasa.

§  Proponer en forma inmediata, vía el Congreso de la República, la modificación del Decreto Legislativo Nº 095 del 27.05.81; en lo concerniente a su Artículo N°1 y 11, precisando su total autonomía técnica y científica fuera del Produce y que la Presidencia de su Consejo Directivo sea conferida a un experto en ciencias del mar.

lunes, 31 de agosto de 2015

EL MAR, LA PESCA, EL CLIMA Y LA SEMPITERNA CANTALETA: SE VIENE EL NIÑO…

Antonio Ramírez (*)
ardesperu@hotmail.com


Pero hoy más que nunca se duda del Perú y se teme por su porvenir. Taras, culpas y errores hacen incrementar los factores de disociación y de integración. Carecemos de victorias y de grandes hombres…Las inmensas riquezas del oro y la plata colonial, el guano y el salitre de la primera república, el petróleo y el cobre actuales no han servido de mucho. “Este es un país imposible”. Jorge Basadre, “Las razones para dudar”. En: Perú: problema y posibilidad, 1931.


En el umbral del bicentenario de nuestra existencia  como república,  en el tema del
mar peruano, la pesca, los climas, los  fenómenos naturales y el desarrollo; muy poco, casi nada tenemos los peruanos de que enorgullecernos, ni un proyecto, ni un plan que nos conduzca a una visión de país con seguridad alimentaria y nutricional, menos el desarrollo. Solo caos, desorden, dejadez, corrupción e indiferencia,  mucho egoísmo y mezquindad por depredar y exterminar todo signo de vida que ofrezca lucro desmedido y rápido

Allende y desde tiempos inmemoriales “el mar peruano” constituyo una formidable despensa alimentaria de nuestros ancestros y de toda una biodiversidad acompañante que lo convertía en uno de los mares más ricos del planeta. Sobre el particular, el día de hoy, ningún experto, político o gobernante, por interés o conveniencia no dicen nada acerca de qué; los antiguos peruanos y los del Tahuantinsuyo, aprovechaban el sol del verano para preparar el “charquicán” de anchoveta que se secaba con los rayos solares, se empacaba conveniente y se distribuía por todo el territorio, asegurando así el suministro permanente de proteína animal para la población. Hace miles de años, nuestros ancestros no ocuparon para sus viviendas y cultivos, los cauces de los ríos en estiaje, menos los lechos de los ríos secos, tampoco las partes bajas e inundables. Tampoco dicen los “neo criollos de la republiqueta” por oportunismo corrupto e ignorancia, que los antiguos peruanos no solo conocían el territorio, sino que lo dominaban; lo atravesaban de oriente a occidente y viceversa, con mayor facilidad que de sur a norte, aunque la puna siempre ha servido para desplazarse longitudinalmente, pudiendo pasar de un valle a otro.
Los viejos caminos eran por las crestas de los contrafuertes andinos, nunca por el fondo de los valles. Cuando observamos desde el aire la vertiente occidental de la cordillera, se puede apreciar en los días sin nieblas y sin nubes, como hasta hoy se destaca el charquinani o camino andino para peatones y llamas con su carga. Los remotos senderos recorren los andes, casi en línea recta, subiendo y bajando ligeramente para pasar de una cresta a otra, de una divisoria a otra, sin acercarse nunca a la vertiente escarpada, por la cual, es imposible caminar, ni al fondo de las quebradas por las cuales se precipitan los huaicos destructores en las épocas de lluvias. La Regionalización Transversal del Perú. Javier Pulgar Vidal.
En contrario, lo que sucede hoy en el Perú, es parte de las sempiternas cantaletas de los “neo criollos de la republiqueta” que nos gobiernan, de la corrupción lacerante, también culpa de gente irresponsable, de los que propician invasiones, otorgan títulos de propiedad solo para traficar con los votos. La urgencia del Perú de hoy, son políticos responsables que promuevan el conocimiento de UN MAPA DE RIESGOS Y PELIGROS, que su contenido se imparta en escuelas y colegios y se responsabilice a alcaldes y gobernadores regionales , ante las eventualidades de ocurrencias como el fenómeno de “EL NIÑO”.
                            



El estudio e investigación del mar es fundamental para saber la evolución del clima y poner fin a la incertidumbre

En la actualidad y en contrasentido de todo lo que conocemos respecto a sus enormes fortalezas y oportunidades, viables y concretas para impulsar el desarrollo de nuestra economía, un ridículo “circulo de meteorólogos y hombres de ciencias”, nos hablan de inminentes mega desastres y de la llegada de un destructivo y apocalíptico “NIÑO GIGANTE”, las autoridades gubernamentales y los medios de información nos atosigan con planes de emergencia e inversiones millonarias para prevenir desastres parecidos al fin del mundo. Lo que nadie es capaz de decir con transparencia y con sensatez, es que, esta fenomenología climática y oceánica, ha coexistido hasta el día de hoy  entre nosotros hace miles de años, sin reconocer que no hay nada nuevo bajo el sol, tal y como se reza en Ec. 1, 3 y que todo, es vanidad, aflicción y lucro.

Según un trabajo publicado recientemente por la revista Nature, un grupo de investigadores de Harvard, encabezado por la física Carling Hay, ha advertido que el crecimiento del nivel del mar se ha acelerado alcanzando los tres milímetros al año entre 1993 y 2010. Sobre el particular, el oceanógrafo argentino Alberto Piola,  licenciado en oceanografía y profesor titular de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Buenos Aires (UBA) sostiene en una importante entrevista: “Los nuevos resultados parecen consistentes. Habría que esperar, de todos modos, unos días, para acceder a las conclusiones de otros expertos”.
“En realidad, la motivación de estudiar el mar”, expresa Alberto Piola, “está ligada a varios procesos que son de importancia global. Uno de ellos es el clima. Sobre todo, los factores que lo condicionan. El mar es indispensable para mantener el sistema climático del planeta. El agua tiene una alta capacidad calorífica, la mayor parte de los cambios de temperatura del sistema, en realidad, están almacenados en el cambio de la temperatura del mar. Cuando queremos entender la evolución del clima a largo plazo, allí el mar pasa a ser fundamental. Si no podemos predecir cómo va a evolucionar el mar, es casi imposible predecir cómo va a evolucionar la atmósfera”.
—Además de éste, y sin desconocer su importancia, ¿qué otros motivos tiene el hombre de ocuparse en estudiar el mar?—El clima es muy importante, porque el futuro de la humanidad depende en gran medida con la forma en que lo estudiemos e intervengamos sobre él. Todo va a depender de cómo sepamos adaptarnos a los cambios climáticos. Por otro lado, estudiar el mar, nos ayuda a determinar los contenidos químicos de la atmósfera, en la que aumentan los niveles de los gases que generan efecto invernadero, sobre todo el dióxido de carbono. El mar en esto juega un rol importante ya que el 30 por ciento del dióxido de carbono que está en la atmósfera y que hemos introducido desde el inicio de la Revolución Industrial está almacenado en el mar. El mar ha ido amortiguando su efecto en la atmósfera.
— ¿Es el mar un gran filtro?
Lo es, además, un reservorio. El carbono forma parte de la materia orgánica de las células de las plantas del mar. Forma reacciones químicas en el agua de mar. No todo es beneficioso para el océano desde este punto de vista, ya que esta alteración química está produciendo otros fenómenos ligados a los cambios químicos. Es lo que llamamos acidificación del océano. El mar está evolucionando hacia una condición que puede ser menos apropiada para la vida de algunos organismos. No debemos olvidar que el mar es, además, fuente de alimentos.
—Las corrientes marinas ¿inciden?
—Sí. Porque redistribuyen los nutrientes y especies que no tienen capacidad de natación. La palabra plancton quiere decir “arrastrado por la corriente”. Las corrientes son las encargadas de redistribuir el plancton en el mar. Se trata de una redistribución heterogénea. Hoy disponemos de satélites que nos permiten observar la distribución de clorofila en el mar. Hay lugares en los que se da una gran concentración. Son lugares ricos. Y hay lugares en donde las concentraciones son muy bajas. Todo esto por las corrientes que favorecen la vida en algunos lugares.

                               




Los Océanos se calientan, el mundo está en peligro
En medio de una escandalosa parafernalia mediática promovida por el gobierno peruano de simulacros y el bombardeo de “se nos viene el NIÑO” y que nadie puede “predecir”; la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés)  nos ha devuelto a la realidad --aunque los protagonistas del escándalo lo prefieran ignorar-- el 27 de Agosto de 2015, nos ha dicho, que este ha sido el año más cálido desde que se tenga registro. El informe titulado NOAA divulga estrategia para abordar impactos del cambio climático en la pesca y señala que, en vista de que las condiciones de los océanos continúan cambiando, y están poniendo a los ecosistemas oceánicos y a las comunidades que dependen de ellos en situación de riesgo, se entiende que NOAA  ha dado un primer paso al proporcionar a los administradores pesqueros regionales y a las partes interesadas en el rubro extractivo la información que necesitan para reducir los efectos del cambio climático y generar resiliencia.
“La NOAA ha dicho que todo el año hasta ahora - ha sido para todo el mundo el más cálido jamás registrado, impulsado en gran medida por temperaturas cálidas récord del océano”.“Esas aguas más cálidas, junto con el aumento del nivel de los mares, las sequías costeras y la acidificación de los océanos, ya están poniendo a las personas, empresas y comunidades en riesgo. Con esta estrategia, estamos tomando un enfoque proactivo para proporcionar información sobre las condiciones actuales y futuras para tratar de reducir los impactos y aumentar nuestra capacidad de recuperación”, la Estrategia de Ciencia del Clima de NOAA- Pesca identifica siete pasos clave para aumentar la producción, suministro y uso de la información relacionada con el clima, para apoyar la gestión de los stocks pesqueros, las pesquerías y las especies protegidas. Los pasos se centran en cómo el cambio climático afecta a los recursos marinos vivos, a los ecosistemas y a las comunidades que dependen de ellos, y en cómo responder a esos cambios. “Ya estamos viendo animales marinos que cambian el lugar donde viven para hacer frente al cambio climático. Incluso, estamos viendo que las cifras de población de algunas especies están cayendo”.
La estrategia identifica los principales riesgos que enfrenta Estados Unidos por el cambio climático, entre los que menciona millones de puestos de trabajo en el país, pesquerías oceánicas valuadas en miles de millones de dólares, especies marinas protegidas, hábitats que proporcionan valiosos servicios, y la salud y el disfrute de los océanos y las costas para la recreación y el turismo.
Finalmente, la interrogante que formulamos al lector de la presente nota es: ¿Seguiremos los ciudadanos peruanos indiferentes o en silencio ante tanta irresponsabilidad de los que nos gobiernan o tal vez, exigiremos en la presente campaña electoral ya entre nosotros, que por el bienestar del Perú, de nuestros hijos y los hijos que vendrán, que en sus planes de gobierno incluyan uno de “Estrategias que identifique los principales riesgos que enfrentara PERU por el cambio climático, en puestos de trabajo en el país, pesquerías oceánicas valuadas en miles de millones de dólares, especies marinas protegidas, hábitats que proporcionan valiosos servicios, y la salud y el disfrute de los océanos y las costas para la recreación y el turismo”?
Ya lo dijimos y seguiremos insistiendo:..!Tú  tienes la palabra!



(*) El suscrito no es Doctor en ciencias, tampoco en biografía, simplemente un ciudadano amante de este maravilloso planeta llamado TIERRA.

viernes, 31 de julio de 2015

Apuntes para un Plan de Gestión de Pesca y Acuicultura - Parte III

El Mar:

La Pesca
La Acuicultura
El Desarrollo Nacional




LINEAMIENTOS DE POLÍTICA

               I.            Política de Estado para la Pesca y la Acuicultura.- El Estado Peruano garantiza y prioriza la seguridad nutricional y alimentaria en base a los productos hidrobiológicos en forma directa; también la sostenibilidad de los mismos a través de métodos precautorios, antepone la justicia social y la equidad en el acceso a su consumo por encima de modelos e intereses, cuya lógica prioriza el lucro, destruye el medio ambiente y sus hábitats colaterales excluyendo a las mayorías. Según nuestra Carta Constitucional y siendo un patrimonio nacional, el Estado es soberano en su aprovechamiento y promueve su uso sostenible y está obligado a la conservación de la diversidad biológica.

            II.            Recrear en un plazo de 180 días y en base a los recursos humanos y presupuestales del actual viceministerio de pesquería, el nuevo Ministerio de Pesca, Acuicultura, con la finalidad de impulsar el desarrollo sostenible de todas las pesquerías, así como de la acuicultura, con métodos precautorios que propicien su ordenamiento eco sistémico y la erradicación del caos, el desorden y la corrupción.

           III.       Propiciar el saneamiento y la transparencia de su ordenamiento jurídico mediante la dación de una nueva ley de pesca y desarrollo de la acuicultura, en un plazo no mayor de 180 días, en concordancia con el enunciado descrito en el Numeral 1 del presente lineamiento de políticas.

    IV.   Restringir y/o prohibir el libre acceso de todas las pesquerías sobre explotadas, suspender la expedición y otorgamiento de permisos de pesca y operación con el propósito de no incrementar el esfuerzo de pesca y la presión sobre los stocks en situación de sobre pescados.

             V.     Realizar un inventario prospectivo para la puesta en valor de todos los escenarios potenciales y la elaboración de un catastro para facilitar y promover el desarrollo de la actividad acuícola en los espacios marinos y continentales.

            VI.   Impulsar la creación de un Centro de Investigación Biotecnológico y Molecular para la reproducción intensiva de especies en cautiverio, con alto valor comercial y con capacidad de hacer de nuestra gastronomía una de las actividades sostenibles más cotizadas del mundo y alcanzar en el largo plazo una oferta exportable de US$ 10000 mil millones.

      VII.  Concesionar a través de Alianzas Público Privadas Nacionales,  las estaciones piscícolas de Ancash, Totorani, Lago Titicaca y la cuenca amazónica, con la finalidad de impulsar el desarrollo de la acuicultura alto andina y en ríos de la selva.

       VIII.       Con el propósito de reactivar e impulsar la pesca artesanal, promover con el apoyo de Alianzas Publico Privadas Nacionales, la modernización de los actuales Desembarcaderos Pesqueros Artesanales (DPA) con tecnología de punta en la pesca, el manejo, manipulación, conservación y transporte,  a efectos de convertirlos en puestos de primera venta.


           IX.            Contribuir con medidas eficaces para que el consumo per cápita de pescado de la población peruana en el quinquenio 2016-2021 alcance la meta de 30 kilos.

        X.  En concordancia con la política de estado para el desarrollo de la pesca y la acuicultura, los objetivos del milenio, la lucha contra la pobreza, se privilegiara que los programas sociales de Qaly Warma y Juntos, además de la monetaria, tengan como ración estratégica de ingesta proteica el pescado en conservas, principalmente la anchoveta, dentro de una perspectiva social y política para erradicación de la pobreza, el hambre y la desnutrición.


           XI.            Afirmar en base a nuestro destino común y el cambio climático, la propuesta para la recuperación de las 21 islas guaneras y las 11 puntas de litoral peruano como santuarios de vida; generar a través de esta acción, la habilitación del guano para el desarrollo selectivo de la cotizada agricultura orgánica y la repotenciación de la gastronomía y el turismo de avistamiento de aves y mamíferos marinos, tal como lo es Ballestas en Paracas, y dentro del próximo quinquenio, Morro Sama y otros. También y en convenio con la Academia Científica y Universidades, hacer de este maravilloso enjambre de islas y puntas uno de los más acertados      laboratorios naturales de estudio y prevención de los fenómenos naturales, tales como El Niño y sus más diferentes variedades y anomalías oceanográficas.



         XII.            Promover y facilitar las inversiones nacionales para las pesquerías demersales, de altura y altamar, del atún, pez espada, jurel y otros, tendentes a la ocupación plena y económica de los 906,454 Km2 del mar peruano.

     XIII.        Para propender al ejercicio de las buenas prácticas en la extracción de las diferentes pesquerías y a efectos de poner fin a la pesca incidental, pesca negra, tallas mínimas, etc. se dispondrá en forma irrestricta, la presencia de inspectores a bordo y se penalizara severamente las infracciones y en cuanto a la presencia de barcos extranjeros en aguas peruanas, se sincerará y se transparentara en tiempo real el Sistema de Seguimiento Satelital y se dotara de embarcaciones rápidas para sancionar y capturar a los barcos infractores, tanto nacionales, como los de bandera extranjera.


        

jueves, 30 de julio de 2015

Apuntes para un Plan de Gestión de Pesca y Acuicultura - Parte II

El Mar:
La Pesca
La Acuicultura
El Desarrollo Nacional

ENUNCIADOS BÁSICOS PROSPECTIVOS





Ø  El mar peruano  cubre 906,454 KM² que equivalen al 70% del territorio del Perú, se estima que aporta al PBI alrededor de US$ 8175 millones de dólares en bienes y servicios anualmente y que adicionalmente, un 55% del total de su población, reside en ciudades de las regiones costeras del país.
Ø  Desde tiempos inmemoriales, el mar peruano ha sido la despensa alimentaria y proteica de nuestros ancestros, lo fue de la civilización de Caral y de los Incas; tanto así que en el viaje por barco de Lima a Trujillo que hiciera el cronista jesuita Bernabé Cobo en el año de 1539, decía en su libro "La Crónica de la Historia del Perú", páginas 299 - 300, que este mar era tan rico en anchoveta y otros peces que bastaba con meter una canasta en sus aguas y sacarla llena de anchovetas, las cuales por su exquisitez eran la delicia de las poblaciones y hasta sobraba.


Ø  Según estudios de IMARPE, se nos ha  dicho que en sus lechos, islas y puntas existen más de 3300 especies de peces, mamíferos marinos, moluscos, aves, y flora marina compuesta de algas con un valioso potencial nutricional, alimentario, gastronómico, industrial y farmacológico.
Ø  Los 2600 km de sus bordes costeros, de su largo litoral, inclusive espacio de mar abierto constituyen enormes potenciales para el cultivo y crianza de peces, moluscos y algas a nivel intensivo; si a esto le agregamos las 262 cuencas hidrográficas y sus más de 12000 lagos y lagunas que existen en el espacio continental, el Perú puede convertirse en uno de los primeros países en desarrollo acuícola del planeta.
Ø  El mar provee más del 80% del oxígeno que respiramos, las corrientes y los vientos determinan la calidad y riqueza de sus ecosistemas a través del plancton que arrastran; pero sobretodo, el mar es fundamental para conocer mucho más sobre la evolución del clima e inclusive sus fenómenos recurrentes, como lo son El Niño, las ondas Kelvin y su impacto sobre el territorio, no siendo del todo malos si los estudiáramos y los tratáramos con eficaces políticas de prevención y también de aprovechamiento.
Ø  Hoy, los peces de consumo son cada vez más pequeños y escasos, las aves y algunos mamíferos marinos aparecen cada día a lo largo del litoral muertos por inanición; en resumen vamos en camino de un mar con hábitats fantasmas y la conocida realidad del rico mar peruano, convertida en un mito o leyenda muy difícil de explicar a los que vendrán.
Ø En términos erráticos, durante seis décadas se nos ha impuesto con el favor político y en contra del futuro, un modelo de extracción y explotación pesquera primario exportador, mono productivo en base a la anchoveta, quemándola y haciendo harina para alimento de animales, sin prever que esta especie era la más abundante del mar peruano y en contraposición la base fundamental de una abundante cadena de vida; en consecuencia, hemos precarizado y ralentizado nuestra rica biodiversidad al extremo de ponerla al borde del colapso y de la extinción.

Ø  Como corolario de los enunciados precedentes, hay que suscribir y consensuar con contundencia que los enormes potenciales descritos, en adelante, tienen que sustentar la nutrición y la seguridad alimentaria de los 30 millones de peruanos, también de su biodiversidad acompañante y recurrente; hasta lograr que sus 21 islas y 11 puntas existentes en las proximidades de su largo litoral, recuperen su reconocido nivel de santuarios de vida, nos prodiguen el guano de islas, el más importante fertilizante orgánico para impulsar la agricultura del futuro, y en cuanto a las especies de peces de alto valor comercial, que estos sirvan para repotenciar los nuevos escenarios de una gastronomía nacional, ya reconocida, como la más variada, exquisita y exigente a nivel mundial, generando espacios de más oportunidades de inversión, empleo y riqueza, aun no dicha por intereses mercantilistas, menos conocida en nuestro país. Finalmente, la salud y la grandeza de nuestro Perú, no la edificaremos sobre los escombros de nuestros errores y la corrupción que nos acecha por doquier; si,  la vamos a construir en base al reconocimiento de lo que la Creación nos ha prodigado y al esfuerzo que pongamos cada uno de nosotros, con respeto a la ley y a su ordenamiento natural, los códigos de conducta de pesca responsable y la convicción de que pronto, muy pronto, veremos al Perú como el primer país pesquero del planeta.

Apuntes para un Plan de Gestión de Pesca y Acuicultura

El mar:
La pesca
La acuicultura
El desarrollo nacional


Presentación

A casi medio siglo de la creación del Ministerio de Pesquería como ente orgánico y rector del Estado Peruano en materia de administración y aprovechamiento de la extraordinaria biodiversidad en fauna y flora existente en nuestro mar, ríos y lagos, la actividad pesquera no ha contado ni cuenta con una política de estado que afirme los preceptos de su carta constitucional en relación a su marco jurídico y sobre todo en la prioridad de su aprovechamiento por parte de las poblaciones ribereñas y en especial el consumo de pescado de todos los peruanos.

Las administraciones gubernamentales que se han sucedido, no han realizado un inventario prospectivo que sirva como herramienta de gestión para la construcción de los escenarios de inversión que nos permitan asegurar la nutrición y la seguridad alimentaria de nuestros connacionales, así como también de una canasta de productos exportables que afirmen el desarrollo de la pesquería.
Tampoco se ha realizado un balance crítico y constructivo de los aciertos y fracasos en que sistemática y endémicamente se ha incurrido. El trágico resultado es que todos hemos perdido, tanto así, que al día de hoy, tenemos un mar empobrecido y casi colapsado, su especie principal, la anchoveta, eslabón fundamental de su cadena de vida ha sido depredada y va camino a la extinción, la ancestral pesca artesanal, en el abandono y ralentizada, con stocks mínimos de peces y cada vez más pequeños porque no se les permite crecer y reproducirse, una población de aves guaneras, otrora productoras del guano y generadoras de una de las épocas falaces más ricas de la historia del Perú en lo económico y financiero; reducidas a un ridículo 5% y condenadas a la desaparición o extinción, porque egoísta y mezquinamente les arrebatamos el alimento, condenándoles a la muerte sistemática por inanición y ante la inminente tragedia del rico mar peruano a punto de convertirse en mito o leyenda.



En consecuencia y estando a menos de un año del advenimiento de una nueva administración gubernamental, cuyo reto ha de ser corregir rumbos y poner la proa hacia al Bicentenario Fundacional de la República es que proponemos: La urgente creación de un Ministerio de Pesca y Acuicultura, cuyo rol esencial será,  facilitar y promover la inversión privada, la erradicación del caos, el desorden y la corrupción, sobre todo en base a criterios precautorios y de sostenibilidad; también la puesta en valor y la genuina diversificación productiva a través de la pesca y la acuicultura  en base a las enormes ventajas competitivas de los ambientes marítimos y continentales; la recuperación como santuarios de vida, de sus 21 islas y 11 puntas guaneras como productoras de guano para la agricultura orgánica y potenciadores de la actividad  turística de avistamientos de aves, mamíferos etc., y del mismo modo, convertirlas en un verdadero laboratorio científico natural para el estudio de los fenómenos climatológicos como “El Niño” y con el cual tanto se especula; el hacerlo, implica mejorar la calidad de vida de nuestros pescadores artesanales, incrementar el consumo humano per cápita de los peruanos en más de 30 kgs; también significa, la generación de más de un millón de empleos,  incluida  la gastronomía y lo más importante, proyectar ingresos de US$ 20 mil millones y con ello, aportar 10 puntos porcentuales al PBI.


 El hacerlo es imperativo y no optativo, mañana puede ser demasiado tarde y catastrófico para el país y en particular para las generaciones que vendrán.