jueves, 30 de julio de 2015

Apuntes para un Plan de Gestión de Pesca y Acuicultura

El mar:
La pesca
La acuicultura
El desarrollo nacional


Presentación

A casi medio siglo de la creación del Ministerio de Pesquería como ente orgánico y rector del Estado Peruano en materia de administración y aprovechamiento de la extraordinaria biodiversidad en fauna y flora existente en nuestro mar, ríos y lagos, la actividad pesquera no ha contado ni cuenta con una política de estado que afirme los preceptos de su carta constitucional en relación a su marco jurídico y sobre todo en la prioridad de su aprovechamiento por parte de las poblaciones ribereñas y en especial el consumo de pescado de todos los peruanos.

Las administraciones gubernamentales que se han sucedido, no han realizado un inventario prospectivo que sirva como herramienta de gestión para la construcción de los escenarios de inversión que nos permitan asegurar la nutrición y la seguridad alimentaria de nuestros connacionales, así como también de una canasta de productos exportables que afirmen el desarrollo de la pesquería.
Tampoco se ha realizado un balance crítico y constructivo de los aciertos y fracasos en que sistemática y endémicamente se ha incurrido. El trágico resultado es que todos hemos perdido, tanto así, que al día de hoy, tenemos un mar empobrecido y casi colapsado, su especie principal, la anchoveta, eslabón fundamental de su cadena de vida ha sido depredada y va camino a la extinción, la ancestral pesca artesanal, en el abandono y ralentizada, con stocks mínimos de peces y cada vez más pequeños porque no se les permite crecer y reproducirse, una población de aves guaneras, otrora productoras del guano y generadoras de una de las épocas falaces más ricas de la historia del Perú en lo económico y financiero; reducidas a un ridículo 5% y condenadas a la desaparición o extinción, porque egoísta y mezquinamente les arrebatamos el alimento, condenándoles a la muerte sistemática por inanición y ante la inminente tragedia del rico mar peruano a punto de convertirse en mito o leyenda.



En consecuencia y estando a menos de un año del advenimiento de una nueva administración gubernamental, cuyo reto ha de ser corregir rumbos y poner la proa hacia al Bicentenario Fundacional de la República es que proponemos: La urgente creación de un Ministerio de Pesca y Acuicultura, cuyo rol esencial será,  facilitar y promover la inversión privada, la erradicación del caos, el desorden y la corrupción, sobre todo en base a criterios precautorios y de sostenibilidad; también la puesta en valor y la genuina diversificación productiva a través de la pesca y la acuicultura  en base a las enormes ventajas competitivas de los ambientes marítimos y continentales; la recuperación como santuarios de vida, de sus 21 islas y 11 puntas guaneras como productoras de guano para la agricultura orgánica y potenciadores de la actividad  turística de avistamientos de aves, mamíferos etc., y del mismo modo, convertirlas en un verdadero laboratorio científico natural para el estudio de los fenómenos climatológicos como “El Niño” y con el cual tanto se especula; el hacerlo, implica mejorar la calidad de vida de nuestros pescadores artesanales, incrementar el consumo humano per cápita de los peruanos en más de 30 kgs; también significa, la generación de más de un millón de empleos,  incluida  la gastronomía y lo más importante, proyectar ingresos de US$ 20 mil millones y con ello, aportar 10 puntos porcentuales al PBI.


 El hacerlo es imperativo y no optativo, mañana puede ser demasiado tarde y catastrófico para el país y en particular para las generaciones que vendrán.

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