Durante el
primer periodo presidencial del Arquitecto Fernando Belaunde Terry, se
consideró que la actividad de la pesca en el litoral del país, por sus
particulares características requería el establecimiento de un régimen especial
en beneficio de los pescadores; por lo que se crea la Caja de Beneficios y
Seguridad Social del Pescador mediante Decreto Supremo N º 001 del 28 de enero
de 1965 y Resolución Suprema N º 011-93-TR del 21 de julio de 1993, la misma
que estará conformada por un Consejo Superior, integrado por los representantes
de los Pescadores.
La Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador inició sus operaciones con el otorgamiento de beneficios sociales en vacaciones y cese de la actividad pesquera, incrementando posteriormente en sus servicios el pago de pensiones con el fondo de jubilación, gratificación y las prestaciones de salud.
La Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador inició sus operaciones con el otorgamiento de beneficios sociales en vacaciones y cese de la actividad pesquera, incrementando posteriormente en sus servicios el pago de pensiones con el fondo de jubilación, gratificación y las prestaciones de salud.
Posteriormente
y en lo que se refiere a los derechos laborales el artículo 117º del Decreto
Ley Nº 18810, Ley General de Pesquería del 25 de marzo de 1971, precisó por primera vez al
denominado “contrato de trabajo pesquero”, estableciendo que el mismo
sería regulado por la Ley General de
Trabajo y normas complementarias, teniendo en consideración las
“particularidades propias” de este sector. Al respecto, cabe señalar
que el artículo 41º de la Ley antes referida señaló que se consideraba “pescador” a toda persona dedicada a la extracción de especies
hidrobiológicas “cualesquiera que sean
los métodos lícitos empleados para tal
fin”. En julio de 1976 se dicta el Decreto Ley Nº 21558, mediante el
cual se privatizó la actividad de
extracción de anchoveta, hasta ese entonces a cargo de PESCA
PERU, transfiriendo toda su flota pesquera a pequeñas empresas integradas
principalmente por los ex trabajadores de la empresa privatizada y por terceros dedicados exclusivamente a la
extracción de anchoveta.
Valgan verdades
y para no faltar a la historia, la CBSSP y los sistemas previsionales funcionaron satisfactoriamente
hasta el año de 1990 y en donde siendo Ministro de Pesquería Juan Rebaza Carpio, se acordó mejorar
la participación del pescador, concediéndole el importe de US$ 0.25 X TM de pescado y también se expide el Decreto
Supremo No. 038-89-TR, del 23 de
setiembre de 1989, mediante el cual se intentó regular los derechos laborales y previsionales, tanto
de los pescadores de consumo humano
directo, como indirecto. Como puede apreciarse, este es uno de los primeros intentos para regular de manera
integral y sistemática los derechos que asisten
a estos trabajadores, independientemente del recurso extraído o del destino final de estos recursos. Luego ha sido indignante y repulsivo el
trato que ha merecido nuestro pescador.
Lamentablemente
durante la década de la cleptocracia fujimorista, el edificio de la seguridad
social de los pescadores fue saqueado, como fue saqueado el Perú en los años de
la guerra con Chile; en el recuerdo impune queda la gestión de Castañeda Lossio
y otros bribones, hasta llevarla al
colapso. La crisis se agudizó por que la corrupción imperante permitió que los
armadores y empresas pesqueras se apropiaran de las aportaciones que les
correspondían a los pescadores desmejorando la situación de esta, prolongando
su agonía e insolvencia para hacer frente a sus obligaciones con los pescadores
hasta el año 2010.
Durante las
gestiones del Toledismo y muy a pesar, también del aprismo, los inefables
Ministros Rafael Rey y Elena Conterno, adoradores de políticas neoliberales y
acostumbrados a privatizar las ganancias de los pesqueros depredadores y socializar el pago de sus
obligaciones con los pescadores, se recurrió a los créditos suplementarios del
Tesoro Público para proceder con el pago de las pensiones de los pensionistas
jubilados.
Disolución y Liquidación de la CBSSP
En el mes de
Noviembre del 2010 y 90 días Noventa días después de haber iniciado una
intervención, la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) declaró disuelta la
Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador, entidad creada en 1965 con
el fin de brindar servicios sociales a los pescadores en actividad y cesantes. La
Caja del Pescador, según la Resolución publicada en el diario oficial, entró ahora en un proceso de liquidación.
Los funcionarios
de la SBS señalaron en aquel entonces, que las causales por las que se produjo
la intervención no habían sido superadas y que, a la fecha, viene manteniéndose
la situación de iliquidez que ha impedido a la Caja del Pescador atender
oportunamente el pago de las obligaciones con sus beneficiarios; precisaron
que, la Caja del Pescador tampoco
cuenta con fondos u otros recursos que le pudieran permitir cumplir con sus
obligaciones de pago de las pensiones devengadas, así como las correspondientes
a las de octubre de 2010. La resolución publicada en El Peruano indica que la
CBSSP tiene cuentas por cobrar anteriores al 2005, las cuales son de muy
difícil recuperación, en otras palabras se había consumado la gran estafa por
parte de los empresarios pesqueros, en complicidad con los funcionarios de los
gobiernos de turno. En un comunicado, la SBS explicó que la entidad financiera
presentaba un déficit de activos ascendente a 81,6% y un déficit de reservas
técnicas de 1.267,3 millones de soles, sin estar en capacidad de generar nuevos
recursos y en el colmo de la
desfachatez, los síndicos de quiebras de la SBS expresaron que los 7.200
pensionistas, afiliados y beneficiarios que tenía la CBSSP en ese entonces no
presentaron propuestas de reestructuración y repotenciación que cumplan con los
requisitos de admisibilidad exigidas en el Reglamento aprobado por Resolución
SBS N° 8504-2010; asimismo, dichas propuestas tampoco sustentaban técnicamente
la viabilidad económica y financiera de la iniciativa alcanzada”. La estafa estaba
certificada oficialmente y la suerte de miles de pescadores jubilados y asociados
estaba echada ante el silencio de un Congreso vasallo y vergonzante.
Cantidad de Pensionistas que tiene la CBSSP
Planilla de pensiones de dicha entidad, a enero de 2013, se encuentra
conformada por 8136 pensionistas, distribuidos de la siguiente manera:
Tipo de pensionistas
|
N° de pensionistas
|
Invalidez
|
137
|
Jubilación
|
6238
|
Orfandad
|
81
|
Viudez
|
1680
|
Cantidad de personal que tiene a la fecha la CBSSP
Modalidad
|
N° de personal
|
Contrato de trabajo a plazo indeterminado
|
35
|
Contrato de trabajo a plazo fijo
|
80
|
Contrato de locación de servicios
|
11
|
Practicantes
|
1
|
“OJO” ¿Quién vigila
al FONCOPES?
El FONCOPES, es una entidad sin fines de lucro - según la ley encargada de administrar
recursos destinados a difundir y ejecutar los Programas de Beneficios
Voluntarios (Incentivos para la Reconversión Laboral y el Desarrollo de Micro y
Pequeñas Empresas) dirigidos a los trabajadores de la flota pesquera
anchovetera acogidos al régimen establecido en el D.Leg. 1084. Sus programas de
beneficios serán financiados con los aportes de los titulares de permisos de
pesca que realicen actividades extractivas de anchoveta y anchoveta blanca para
Consumo Humano Indirecto incluidos dentro de la medida. Los intereses que
retribuyan de los depósitos constituirán recursos y formaran parte del mismo
fondo.
Conclusión
Por las reseñas expuestas y ante la puesta en
vigencia del D. S. N° 005-2012-PRODUCE, para intentar ordenar la pesquería
nacional en su conjunto, somos de la opinión que resulta recomendable la implementación de un régimen laboral y
previsional especial acorde con las particularidades
propias de la actividad pesquera y que
comprenda a todos las personas que
laboran en esta actividad; independientemente del tipo de embarcación en la que laboran y del destino
de los recursos extraídos.
Adicionalmente, es necesario que el Estado
brinde una atención especial a los trabajadores
pescadores artesanales independientes; quienes son los más afectados por la situación de informalidad y
desconocimiento de derechos que caracteriza
a gran parte de este sector; haciéndole extensivo al menos la cobertura del sistema previsional.
ESTE ES NUESTRO MEJOR TRIBUTO EN EL “DÍA DEL
PESCADOR”, A ESTE HOMBRE DE ABNEGADA LABOR, QUE ARRIESGA SU
VIDA, EN DÍA A DÍA PARA PROVEERNOS CON SU SACRIFICIO Y A VECES HASTA CON SU
VIDA LAS DELICIAS QUE NUESTRO PRODIGO MAR NOS BRINDA.
