En Perú urge un Ministerio de Pesca, Acuicultura y
Alimentación
Antonio Ramírez
Junio-2013
La “loca” carrera por la
anchoveta y la pésima administración pesquera
El Presidente Ollanta Humala a señalado que: “La irresponsabilidad y la corrupción de las grandes empresas ha
depredado la anchoveta. El resultado es que la anchoveta peruana está en
peligro de extinción. Así como sucedió con otras especies, la voracidad de las
empresas pesqueras ha destruido la biomasa marina”. Ha señalado que; “Necesitamos una política de
Estado en defensa de la pesca, pero que no sea de corto plazo y que no solo se
debe quemar a la anchoveta para alimentar animales en otros países del mundo, cuando tenemos que alimentar con anchoveta a nuestros
hijos”.
Sin duda alguna, las palabras del Presidente son
fuertes pero sinceras y deberían llamarnos a reflexión, es verdad, en el Perú
hemos extraído los peces del mar y de los ríos, causando graves daños en sus
ecosistemas, pero jamás hemos hecho pesquería responsable y sostenible por
falta de institucionalidad en el Sector, PRODUCE
ha sido un caos, un mar revuelto, un
lastre para la pesca y una agencia de corrupción, que debe ser cancelado y
sustituido en base a su presupuesto en un verdadero Ministerio de la Pesca, la Acuicultura y la Alimentación, veamos
por qué:
Visión de la
Pesca necesita de una Política de Estado
La construcción de una “política de estado” en el sector PESCA, significa compartir “una visión” de largo plazo; dentro de
un contexto de sostenibilidad ecosistémica y con un contenido social de
seguridad nutricional y alimentaria como finalidad principal, también la
ocupación plena de nuestras 200 millas e inclusive los mares adyacentes, que
privilegie el cultivo intensivo de peces a través de una acuicultura sostenible
y que sea compatible con las enormes fortalezas que nos ofrecen sus más de 12
mil lagos y lagunas alto-andinas; así como con sus 264 cuencas hidrográficas
cobijadas en sus 1 285 216,20 km²
de
territorio, como una esperanza viva y de vida para hacer desarrollo y superar
la exclusión, la extrema pobreza y la desnutrición crónica de millones de
peruanos.
Antecedentes
de la creación del PRODUCE
PRODUCE debe
desaparecer,
por ser el fruto negado de una relación impropia de un Vicepresidente renunciado
que hizo un MINISTERIO a la medida de su oportunismo, que se sirvió de lobbie y
de corrupción para lastrar al sector de la pesca y sumirlo en un caos de
ineficiencia y depredación como lo es hoy en día.
El Ministerio de la Producción-PRODUCE, fue creado, en el marco de la improvisada e incompleta Reforma del
Estado del 2001, iniciada a través de la Ley Nº 27779: “Ley Orgánica que
Modificara la Organización y Funciones de los Ministerios”, el día 10 de julio
de 2002, en cuyo Artículo Número 33°
establecía las competencias del Ministerio de la Producción: formula,
aprueba y supervisa las políticas de alcance nacional aplicables a las
actividades extractivas y productivas, comenzando en los Sectores Industria y
Pesquería, promoviendo su competitividad y el incremento de la producción, así
como el uso racional de los recursos y la protección del medio ambiente sin
embargo nada de esto se ha cumplido. A tal efecto, ha debido dictar normas de
alcance nacional para supervisar su cumplimiento. Asimismo, inició su accionar
en el marco del Régimen Transitorio de los nuevos Ministerios,
establecido por el Decreto de Urgencia N° 036-2002, el día 11 de julio de 2002;
y posteriormente con la Ley N° 27789: “Ley de Organización y Funciones del
Ministerio de la Producción”, de fecha 23 de julio de 2002, en el que entre
otros, se establecía el ámbito del Ministerio de la Producción, que comprende
los siguientes subsectores:
§
Sub
sector Industria: representando las
actividades industriales manufactureras comprendidas y calificadas como tales
en la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU). Comprende la
normalización, supervisión y promoción. Incluye la industria pesquera.
§
Sub
sector Pesquería: comprende la
administración de todos los recursos de origen hidrobiológico contenidos en las
aguas marinas jurisdiccionales, ríos, lagos y otras fuentes hídricas del
territorio nacional. Involucra la investigación científica y tecnológica del
subsector pesquería; así como las condiciones ecológicas de su hábitat, los
medios para su conservación y explotación, la calidad, higiene y sanidad de los
productos de procedencia acuática; la provisión de infraestructura pesquera,
así como los servicios adicionales y complementarios para la realización de las
actividades extractivas, acuícola y del proceso pesquero en general, a través
de su Oficina General de Desarrollo y Planeamiento Estratégico, recoge la
problemática de los Organismos Públicos Descentralizados del Sector: el
Instituto del Mar del Perú (IMARPE), Instituto Tecnológico Pesquero (ITP),
Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (FONDEPES), Centro de Entrenamiento
Pesquero de Paita (CEP – Paita) y el Instituto de Investigación Amazónica, en
su calidad de Organismos Públicos Descentralizados del Sector Producción.
Es
oportuno precisar, que en estos diez años de existencia de este amorfo e
ineficaz ministerio, sus Organismos Públicos Descentralizados se han
caracterizado por ser entes burocráticos descoordinados y ajenos a la realidad
del Sector Pesquero, la industria, los pescadores y la sociedad, se les ha
cambiado la nomenclatura de sus razones de ser, pero en el fondo siguen siendo
inoperantes.
Porqué un Ministerio
de Pesca, Acuicultura y Alimentación
El Perú es
reconocido a nivel mundial por su riqueza marina; no por nada somos los
principales extractores de anchoveta para harina de pescado, generadora de más
de 2 mil millones de dólares de divisas; pero eso no es suficiente, se pueden
generar diez veces más ingresos por otras pesquerías y la acuicultura intensiva
a gran escala, el turismo paisajístico, la agricultura orgánica con el guano de
islas y la gastronomía - Nuestro Vecino Chile produce Salmones y Truchas en
cautiverio por un valor de exportación de 3 mil quinientos millones de dólares-
Nos ha faltado imaginación, creatividad y visión para desarrollar la pesquería
y ser de verdad “un país pesquero”; debemos reconocer que la pesquería mono
específica y anti-ecosistémica de la anchoveta, nos ha sumido en un pernicioso “círculo vicioso” de depredación, controversias
y corrupción.
Analicemos las
razones del porqué las actividades de la Pesca, La Acuicultura y la
Alimentación merecen estar en un Sector de mejores calificaciones, eficiencia y
transparencia en beneficio del país, de su industria, el empleo, las
comunidades ribereñas, la salud y seguridad alimentaria de todos los peruanos:
o
Tenemos
importantes pesquerías abandonadas o sobre explotadas como las del jurel, el
atún, el calamar gigante, la merluza o
simplemente entregadas a flotas extranjeras, mediante convenios o concesiones
onerosas para el Perú.
o
Se debe de reactivar los 49
desembarcaderos artesanales y a partir del D. S. N° 005-2012-PRODUCE e impulsar
en base a las embarcaciones de menor escala, con nuevo diseño y refrigeradas,
un gran “Sector de Pesca para Consumo
Humano Directo”. Tenemos
recursos y capital humano para lograrlo, pero como decía líneas arriba, se
requiere de decisión, diálogo y creatividad.
La
Acuicultura
La FAO ha
determinado que serán necesarias 40 millones de toneladas adicionales de
alimentos acuáticos para el 2030, con el fin de mantener los niveles actuales
de consumo per cápita. El Perú todavía está a tiempo de aprovechar las ventajas
naturales que posee para convertirse en un importante actor en la acuicultura
mundial. Cabe resaltar, además, que esta actividad tiene la ventaja de poder
ser replicada no solo en la costa, sino también en las zonas más pobres y
alejadas de nuestro país, brindando oportunidades de desarrollo.
En el Perú tenemos
muchas especies nativas con gran demanda internacional, que pueden convertirse
en interesantes nichos de exportación, como el paiche, la gamitana, el
boquichico. Es hora de darle valor a este potencial.
La acuicultura es una de las actividades
económicas de mayor desarrollo en el mundo y con perspectivas muy interesantes.
Según la FAO, de las 19 cuencas pesqueras marinas, 17 están sobre pescadas, lo
que significa que las pesquerías marinas no podrán producir más en el futuro.
La demanda de pescado y de productos derivados está en crecimiento, porque la
carne de pescado es la carne del futuro, gracias a sus cualidades benéficas
para la salud. Ha llegado el momento de aprovechar el enorme potencial para la
acuicultura marino-costera, andina y amazónica. En la sierra
existen más de 12,000 lagos, lagunas y presas de aguas frías para la cría de
truchas en jaulas flotantes y en estanques. La cría de truchas permite producir
entre 90 TM y 120 TM de carne por hectárea, mientras que con ovinos se produce
apenas 50 kg de carne por hectárea en las pasturas altas andinas. En Puno
(Arapa y Titicaca), Huancavelica, Concepción, Huari y Cajamarca, Totorani en
Arequipa, existen instalaciones para la truchicultura.
¿Por qué la
acuicultura en el Perú no se desarrolla con la dinámica de otros países? China
está produciendo cerca de 7 millones de TM de pescado con la acuicultura. Chile
ha desarrollado la acuicultura, en especial la del salmón, en los últimos 20
años se ha convertido en unos de los primeros productores mundiales. El Estado
tiene un rol importante en este contexto; sin embargo, no hay claridad en la
definición política respecto del rol que debe jugar la acuicultura en el
desarrollo del país. En consecuencia, los esfuerzos que se realizan se tornan
aislados y los recursos no se optimizan. El sector pesquero debería articular
las distintas oficinas y organismos sectoriales vinculados con la acuicultura y
diseñar funciones específicas, con liderazgos sólidos, en vez de ser
administrador exclusivo de una industria como la harinera sumida en un “círculo vicioso”, que depreda, hace
pesca negra, no paga impuestos, retro-alimenta la corrupción e impide el
equilibrio del rico ecosistema de Humboldt, dejando a los peruanos sin pescado
de mesa para el consumo de los seres humanos.

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