miércoles, 10 de abril de 2013

LA PESCA INDUSTRIAL EN CHILE: UN CRECIMIENTO SOSTENIDO


         Antonio Ramírez
         ardesperu@hotmail.com
          Abril-2013       
                                  
                                          Crianza de Salmones en Chile digna de imitarse


La pesca industrial en Chile se inició en la década de los 50 con barcos de madera de 40 a 50 toneladas. Desde 1974, Chile ha tenido una rápida evolución pasando de ser un país con pocas pesquerías costeras, con desembarques de 1,1 millones de toneladas, a convertirse en una de las principales naciones pesqueras, con operaciones en toda su Zona Económica Exclusiva y en importantes sectores de la alta mar


                                 El pescado abunda en los Supermercados Chilenos

En 1970, exportaba sólo US$ 29 millones de harina de pescado y crustáceos congelados a 31 países, mientras que para el año 2005, la proyección de las exportaciones pesqueras y de acuicultura bordeaba los US$ 2.600 millones, llegando a más de 135 países de los cinco continentes; el crecimiento esporádico en la producción de harina y aceite de pescado, fue sin lugar a dudas, debido a la irresponsable depredación de la anchoveta  en los años 60-71,  solo en los años 70-71, en Perú, se extrajeron entre 11 y 13 millones de toneladas, hecho que aunado a “niños intensos” en los años 72-73 y 82-83 generaron el colapso de la anchoveta y la estatización de la industria, en 1976 se reprivatiza la flota y ante la ausencia de anchoveta, esta fue vendida a Chile durante la administración de Acción Popular 1980-1985, propiciando que se convirtiera por algunos años en el primer productor mundial de harina y aceite de pescado.

El sector pesquero Chileno está orientado fundamentalmente a las exportaciones; un 76% de su producción en la década del 90 ha sido destinada a los mercados internacionales. Las empresas permanentemente buscan nuevos mercados, lo que demanda un intenso y largo trabajo de inversión en investigación. Este crecimiento no sólo se experimenta en los volúmenes, sino también en el número de recursos del mar explotados y en la elaboración de productos de mayor valor agregado.

La industria pesquera ha incursionado, con singular éxito, en los mercados de consumo humano directo. En los últimos veinte años, las conservas de pescado y mariscos han logrado reconocimiento internacional. A partir del 2000, especies pelágicas como el jurel y la caballa, se envían como productos congelados a muchos países y cada vez se destina un porcentaje mayor de capturas a productos de consumo humano directo, con un notable incremento en los retornos. Las principales exportaciones de congelados son: salmones, truchas, merluzas, jurel, bacalao de profundidad y erizo.

Este desarrollo, ha sido posible debido a la permanente incorporación de inversiones tecnológicas de primer nivel en todas las fases del proceso pesquero: flota, descarga, transporte, y la construcción de modernas fábricas de diversa índole. Además, las empresas han reforzado la fase de comercialización, lo que ha permitido desarrollar nuevos productos y mercados.

El crecimiento de la actividad pesquera dio origen a una activa demanda de embarcaciones con tecnología cada vez más especializada. Actualmente, los astilleros nacionales han logrado un nivel de calidad tan elevado que construyen barcos para países pesqueros como Corea del Sur, Noruega e Islandia. En maestranzas y talleres chilenos se fabrican más del 70% de los equipos instalados.

Asimismo, se exporta maquinaria y tecnología a otros países. La firma de los Tratados de Libre Comercio que ha suscrito Chile con la Unión Europea, Estados Unidos, Corea del Sur, México, Canadá, y la Asociación Europea de Libre Comercio, EFTA, marcan una diferencia a la hora de enfrentar los mercados internacionales. Las plantas de proceso de productos del mar están sometidas a una rigurosa certificación de calidad, ISO 9000: 2000, el Programa de Aseguramiento de Calidad (HACCP), y la incorporación del sistema de Gestión Ambiental ISO 14.000, lo cual les permitirá incrementar su eficiencia y conquistar una posición más competitiva en el exterior.


                                                        

                                       Empleo y exigente control de calidad
La disponibilidad de materias primas explica estas cifras de desarrollo, así, la industria pesquera comprende y acepta que su proyección en el largo plazo pasa por la sustentabilidad de los recursos sometidos a explotación. Por esta razón, las empresas se han comprometido con la adopción de medidas de manejo importantes, como la disminución del esfuerzo pesquero, las vedas y cuotas globales de captura y, desde el 2001, la aplicación de los límites máximos de captura por armador, asociados a un riguroso control de zonas de operación y desembarques y a un incremento de la investigación. En la actualidad la industria pesquera Chilena disputa el primer lugar en la producción y comercialización mundial de Salmones y Truchas en cautiverio, “una verdadera lección para nuestra industria pesquera peruana” enfrascada y en líos con el gobierno, en su afán mercantilista y rentistas por seguir depredando nuestra anchoveta.

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